José L. Gómez, presidente de Somos Hijolusa, participó en la mesa redonda “El valor del agua en la cadena alimentaria” dentro del V Congreso Nacional de Regadíos de Aguas Subterráneas, organizado por la revista Campo. Durante su intervención, destacó la importancia del agua como elemento esencial para garantizar la producción de alimentos frescos y la sostenibilidad del sector agrícola.
“Desde Hijolusa trabajamos cada día para que los alimentos frescos lleguen a millones de hogares. Pero detrás de cada patata o zanahoria hay una red de agricultores, agua y tierra que hacen posible ese suministro. El regadío no es solo una técnica agrícola: es un eslabón esencial de toda la cadena alimentaria”, señaló.
El presidente subrayó tres ideas clave:
• El regadío es garantía de seguridad alimentaria y continuidad en el abastecimiento.
• En un contexto de cambio climático, se convierte en una infraestructura estratégica para producir de manera estable.
• Empresas como Hijolusa dependen de un regadío eficiente y sostenible para planificar, transformar y distribuir alimentos durante todo el año.
Gómez destacó también la modernización del regadío como motor de sostenibilidad: “Cuando hablamos de regadío, no hablamos de despilfarro, sino de gestión responsable. De producir más y mejor con cada gota”. Tecnologías como el riego por goteo, la sensorización o el uso de energías renovables están reduciendo de forma significativa el consumo de agua y energía, a la vez que garantizan productos de mayor calidad y ayudan a mantener la actividad en el medio rural.
En su intervención recordó la responsabilidad compartida entre empresas, agricultores y consumidores:
“El valor del regadío va más allá de los cultivos: está en la alimentación diaria, en el territorio y en la economía local. La sostenibilidad real se construye desde la colaboración entre todos los eslabones de la cadena alimentaria. Cuidar el regadío es cuidar el alimento, el territorio y las personas”.


